Pal… Lost in translation

 

Finde de elecciones… March 10, 2008

Filed under: Fiestas, La vida misma — Administrator @ 10:28 am

Nos fuimos a casa un viernes contentos de que se acabara la semana y cuando volvimos al trabajo el lunes ya habían pasado tantas cosas…

ZP vuelve a ser presidente, Rodolfo Chikilicuatre nos representará en Eurovisión este año y el nuevo sabor de natillas ganador es el de leche merengada (ay! qué vaca tan salada!).

En fin, si alguien pensó que este fue un fin de semana normal y corriente, estaba equivocado.

Yo por mi parte me trasladé a los años 60 en una fiestecilla por el cumple de Ana. Fotos en mi facebook.

Baci per tutti!

 
 

Unas risas hasta que llegue el próximo post February 1, 2008

Filed under: La vida misma — Administrator @ 12:01 pm

Pues bien, aunque suelo pasar bastante de los email reenviados o famosos forwards llenos de chorradillas, de vez en cuando me detengo a leerlos (eso denota que esta semana no tengo mucho trabajo…). Sin embargo, hoy mismo me han mandado uno que me ha hecho bastante gracia, de ésos con los que te sientes identificada y te ríes como una boba (sí, literalmente; menos mal que no había nadie para oírme). Así que nada, aquí os lo dejo por si queréis leer algo (un pelín largo, advierto) hasta que publique mi nuevo post con noticias e imágenes muy interesantes de una pareja que está muy de moda… jiji. Es que como ya han quitado el tomate alguien tiene que seguir con el cotilleo morboso-estúpido. Ana, ¿qué te parece si mandamos nuestro vídeo para ver si nos contratan para el próximo programa?

El gran secreto de todas las mujeres respecto a los baños es que de niña tu mamá te llevaba a lbaño, te enseñaba a limpiar la tabla del inodoro con papel higiénico y luego ponía tiras de papel cuidadosamente en el perímetro de la taza. Finalmente te instruía: ‘Nunca, nunca te sientes en un baño publico.Y luego te mostraba ‘la posición’ que consiste en balancearte sobre el inodoro en una posición de sentarse sin que tu cuerpo haga contacto con la taza. ‘La Posición’ es una de las primeras lecciones de vida de una niña, súper importante y necesaria, nos ha de acompañar durante el resto de nuestras vidas. Pero aún hoy en nuestros años adultos,’la posición’ es dolorosamente difícil de mantener cuando tu vejiga está a punto de reventar.
Cuando ‘tienes que ir’ a un baño público, te encuentras con una cola de mujeres que te hace pensar que dentro está Brad Pitt. Así que pides la vez y esperas paciente, sonriendo amablemente a las demás mujeres que también están discretamente cruzando piernas y brazos. Es la posición oficial de ‘me estoy meando’.

Al fin te toca tu turno, pero siempre llega la típica mamá con ‘la niña pequeña que no se puede aguantar más’ y aprovechan para saltarse ambas la cola con todo el morro!. Entonces verificas cada cubículo por debajo para versi no hay piernas. Todos están ocupados.

Por fin uno se abre y te lanzas casi tirando a la persona que va saliendo. Entras y te das cuenta que el picaporte no funciona (nunca funciona); no importa…

Cuelgas tu bolso del gancho que hay en la puerta, y si no hay gancho (nunca hay gancho), inspeccionas la zona, el suelo esta lleno de líquidos indefinidos y no te atreves a dejarlo ahí, así que te lo cuelgas del cuello mientras miras como se balancea debajo tuyo, sin contar que te desnuca la correa, porque el bolso está lleno de mierdas que fuiste metiendo dentro - la mayoría de las cuales no usas, pero que las tienes por si acaso.

Pero volviendo a la puerta… como no tenía picaporte, solo tienes la opción de sostenerla con una mano, mientras que con la otra de un tirón te bajas las bragas y tomas ‘la posición’…

Alivio…… AAhhhhhh….por fin… Ahí es cuando tus muslos empiezan a temblar…. por que estás suspendida en el aire, con las piernas flexionadas, las bragas cortándote la circulación de los muslos, el brazo extendido haciendo fuerza contra la puerta y un bolso de 5 kgs. colgando de tu cuello.

Te encantaría sentarte, pero no tuviste tiempo de limpiar la taza ni la cubrirte con papel, interiormente crees que no pasaría nada pero la voz de tu madre retumba en tu cabeza ‘jamás te sientes en un water público!’, así que te quedas en ‘la posición’ con el tembleque de piernas, entonces por un fallo de cálculo en las distancias una salpicada finíiiiiisima del chorro te salpica en tu propio culo y que ¡¡¡te moja hasta las medias!!! Tienes suerte si no te mojas tus propios zapatos, y es que adoptar ‘la posición’ requiere una gran concentración.

Para alejar de tu mente esa desgracia, buscas el rollo de papel higiénico peroooo, ¡joooooder…! el rollo esta vacío…! (siempre)

Entonces suplicas al cielo que entre los 5 kgs. de trastos que llevas en el bolso haya un miserable kleenex, pero para buscar en tu bolso tienes que soltar la puerta, dudas un momento, pero no hay más remedio.y encuanto sueltas la puerta, alguien la empuja y recibes un portazo que tienes que frenar con un movimiento rápido y brusco, si miramientos o todo el mundo te vera semi sentada en el aire con la bragas por la rodilla ¡¡NO!! Entonces gritas ¡¡¡O-CU-PA-DOOOO !!!’, mientras continúas empuja ndo la puerta con tu mano libre, das por hecho que todas las que esperan en el exterior han oído tu mensaje y ya puedes soltar la puerta sin miedo, nadie intentará abrirla de nuevo, (en eso las mujeres nos respetamos mucho) y te dispones a buscar tu keenex sin agobios, te gustaría usar más de uno pero sabes lo valiosos que son en casos similares y te apañas con uno por si acaso.

En ese preciso instante se apaga la luz automática del baño, en un cubículo tan reducido no puede ser tan difícil encontrar el interruptor! das la luz de nuevo con la mano del kleenex por que la otra sigue sujetando tus bragas, vas contando los segundos que te quedan para salir de allí, sudando por que llevas el abrigo puesto ya que no hay perchero, y es que, hay que ver el calor que hace en esos sitios tan pequeños y en esa posición de fuerza en la que sigues, con los gemelos a punto de estallar.

Sin contar el cabreo que llevas por el portazo, el desnuque con la correa del bolso, el sudor que corre por tu frente, la salpicada del chorro en las piernas y en las medias, que todavía están mojadas… el recuerdo de tu mamá que estaría avergonzadísima si te viera así; porque su culo nunca tocó el asiento de un baño público, porque francamente, ‘tu no sabes qué clase de enfermedades podrías agarrar ahí’.

Pero la debacle no termina… estás exhausta, cuando te pones de pie ya no sientes las piernas, te recolocas la ropa rápidamente y tiras de la cadena ¡sobretodo! Si no funciona preferirías no salir jamás de ese baño ¡qué vergüenza! entonces sales al lavamanos. Todo esta lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo, lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca, y consigues jabón, te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso desde tu hombro y acabe en la pica del baño bajo el chorro automático, el secador de aire es un trasto inútil así que acabas secándote las manos en tus pantalones, por que no piensas gastar otro kleenex para eso! y sales pasando junto ala línea de mujeres que aún están esperando con las piernas cruzadas y en estos momentos eres incapaz de sonreír cortésmente, consciente de que has pasado ahí una eternidad.

Tendrás suerte si no sales arrastrando un trozo de papel higiénico pegado a tu zapato del largo del río Mississippi, o peor aún, con la falda arremangada pillada por tus medias que te subiste a la velocidad de la luz y enseñando el culo! Lo juro, a mi me pasó y no soy la única, me consta! y sales.

En este momento ves a tu chico que ha entrado, usado y salido del baño de hombres y que tuvo tiempo de sobra para leer Guerra y Paz mientras te esperaba. ‘¿Por qué tardas tanto?’ te pregunta irritado. ‘Había mucha cola’ te limitas a decir.

Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido ya que tú solo tienes que concentrarte en mantener ‘la posición’. y la dignidad.

Esto esta dedicado a las mujeres de todas partes que han tenido que usar un baño público.
Y finalmente os explica a vosotros, hombres, porqué nosotras tardamos tanto.

 
 

Se acerca Nochevieja… December 26, 2007

Filed under: La vida misma — Administrator @ 8:26 pm

… Y CON ELLA LA ETERNA PREGUNTA…

bola.jpeg

 
 

December 24, 2007

Filed under: La vida misma — Administrator @ 6:05 pm

navidad

 
 

De viajes, cerdos y otros sucesos… December 19, 2007

Filed under: La vida misma — Administrator @ 12:05 am

De un tiempo a esta parte me cuesta tanto, tanto… escribir. En las últimas semanas ha habido un poquito de todo. Me fui en muy buena compañía a tierras danesas a visitar a Silvia y a Nadia y a desmentir el falso rumor de que la Sirenita de Copenhague es pequeña y fea. Lo que sí que no puedo negar es que el viaje me hizo echar un poquito de menos aquellos momentos de mi vida en la burbujita Erasmus. Pero a la vuelta tuve un pequeño reencuentro en Madrid con una persona muy especial que habitaba en esa burbujita también: ¡Francesca! Mi Fra, stellina, la italiana más pazza que he conocido jamás…

Hablando de viajes y reencuentros, también pasé el puente de la Inmaculada en Cortegana entre faldones de mesas camillas y copas baratas. Vuelta al pueblo, a las casas frías, a los ‘¿Cuándo has venío? y ¿cuándo te vas?’, a los abuelos, a las calles empedradas, a los serranitos y a los amigos de siempre. Sólo me faltó María que andaba perdida por Ámsterdam…

Por Madrid tampoco estuvo mal en cuanto a eventos sociales se refiere. Visita de mi petite que ya está preparando las maletas para irse una larga temporadita a Guatemala. Fiesta de inauguración de la casa de Isak, que ya se puede decir que somos casi vecinos. Triple fiesta cumpleañera y además de disfraces (¡como a mí me gusta!). En el fresquito de Cercedilla nos reunimos una panda de dibujos animados de lo más variopinta, desde Blancanieves hasta Heidi y Pedro pasando por los personajes de Futurama y Kenshin el guerrero samurai. La noche se pasó entre partidas al Singstar y al Buzz y una ruleta un tanto particular. Y entre tanto jueguecito me cayeron un montón de regalos por mi cumple, sin habérmelo esperado en absoluto, ¡qué ilusión! La reunión que me perdí fue la de casa de Elsa pero el deber me llamaba y me pasé parte del domingo pensando en un cerdo que utilizaban para hacer una especie de diálisis de la sangre en los humanos.
Sí, lo sé, cosas raras, cosas mías…
Todo esto bien acompañadito por una buena dosis de pastillas debido a una sinusitis un tanto molesta. Así que lo siento pero este año no me presento a la San Silvestre que tengo entendido que en el control de dopping doy positivo… Pero vamos, que si no, me presentaba seguro.

Los días fueron pasando en la capital con la extraña monotonía de mi oficina particular, en la que el trabajo se acumula y condensa en noches de dormir poco y de pronto llegan las vacaciones obligadas. Fueron pasando los días en el calendario y yo, ya con mis 23 a las espaldas, me planté prácticamente en periodo navideño sin apenas darme cuenta. Las luces ya brillan en las calles y los anuncios de juguetes, perfumes y niños repelentes cantando para venderte un racimo de uvas o un cordero lechal invaden la televisión. Mientras tanto desde mi ventana veo cómo sigue brillando el sol y la calefacción central me hace muy difícil creerme que la semana que viene estaré celebrando la Nochebuena. Pero habrá que creérselo, ¿no? Porque si El Corte Inglés lo dice, será verdad…