Mucho lerele y poco larala

Vuelvo al trabajo después de unas semanas de desconexión y vuelvo a mis apasionantes búsquedas por internet. Por enésima vez en los últimos años retomo mis consultas de las páginas de vivienda del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad de Madrid con sus correspondientes Planes Jóvenes de ayuda a la vivienda… Sí, sí, las páginas son muy bonitas, colores atractivos, fotos preciosas con jóvenes sonrientes en casas nuevas, un montón de enlaces a todas las distintas secciones (requisitos para inscribirse, tipo de sorteos, tipología de viviendas, etc.). Todo parecería perfecto si no fuera porque por mucho que elaboren planes de vivienda y lo tengan organizado al milímetro si no existe la materia prima no tiene razón de ser. Es decir, que no hay pisos. En el caso del IVIMA de la Comunidad de Madrid los últimos sorteos se realizaron en el año 2008 pero todos fueron en municipios fuera de Madrid Capital. Y ahí viene mi segunda reflexión. Es muy bonito ser de la capital, ver el Pirulí cada mañana y tener todos los servicios concentrados en nuestra ciudad (y todos los atascos, los turistas y los precios caros). Pero a la hora de acceder a servicios de atención al ciudadano, los madrileños (del municipio de Madrid) estamos en total desventaja. Partimos de la base de que somos muchos más, es una realidad y contra eso no se puede luchar. Ahora bien, por lo general cuando nosotros queremos acceder a planes de vivienda de otros municipios (por ejemplo, Rivas Vaciamadrid) no podemos porque debemos estar empadronados allí desde hace un determinado número de años o bien haber estado trabajando allí durante otros tantos. Sin embargo, los residentes de estos municipios sí que pueden optar a las viviendas de Madrid capital. Conclusión: somos tropecientos mil para tres casas. Es cierto que el suelo disponible en Madrid capital escasea más que en municipios de las afueras pero quizás estos planes de vivienda deberían centrarse más en la rehabilitación de inmuebles ya existentes y en el aprovechamiento de espacios. Tal vez los planes que debería elaborar el gobierno deberían ser contra la especulación y para reinvertir en lo que ya tenemos (por ejemplo, en las obras a medio hacer o medio vender de las constructoras e inmobiliarias afectadas por la famosa crisis).

No hay ninguna reflexión concreta, simplemente un desahogo y a ver si con el nuevo Plan Joven 2009-2012 de la Comunidad de Madrid de verdad salen nuevas viviendas… ¡Ay, Espe, cómo nos la lías siempre!

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5 Responses to “Mucho lerele y poco larala”

  1. Jaime Says:

    El tema de la vivienda no es fácil… y algunos hemos tenido que irnos fuera de la capital. Los precios son MUY diferentes y… ¿Sabes qué te digo? que en la periferia no se está mal.

    Es cierto que, en función de tus horarios, los atascos pueden ser la muerte, que tener un coche puede ser necesario, que a veces da mucha pereza ir a Madrid a salir por ahí… bueno, lo que más pereza da es pensar en la vuelta, y algún otro problema pero tiene sus ventajas.

    En un pueblo de las afueras los precios son otros y son más “pagables”. Lo que puedes pagar en la periferia no lo tendrías ni de c*ña en Madrid.

    Una de las cosas que me llamó la atención al poco de irme a vivir fuera fue el nivel de ruido que hay en Madrid. Casi toda mi vida viviendo en la misma calle, que además es una zona MUY tranquila y un día caminando por allí me di cuenta de lo ruidoso del lugar comparándolo con mi nueva calle.

    No estás tan lejos de Madrid… y te pones en casi cualquier sitio en 30-40m. ¿Qué tiempo te cuesta, viviendo en Madrid, llegar a cualquier otro sitio de Madrid? ;-) Como ves no mucho menos.

    Vamos que no son todo desventajas, aunque las tenga.

  2. Administrator Says:

    La verdad es que hay dos afirmaciones que he mantenido durante prácticamente toda mi vida (o al menos desde que pienso en tener mi casita y vivir por mi cuenta). La primera es que soy totalmente urbana y necesito estar en una ciudad; los pueblos y lugares campestres están bien para pasar temporadas de relax pero no para vivir. Y la segunda es que antes que vivir en Alcobendas prefiero irme vivir a otra ciudad que no sea Madrid. Y bueno, como diría Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros” porque lo cierto es que cada día veo más complicado cumplir mis dos afirmaciones y veo que terminaré viviendo en mi amado-odiado Aranjuez rodeada de ovejas… jeje.

    En fin, aun así tomo nota de las ventajas de vivir en la periferia ;-)

  3. Jaime Says:

    Si al final te vas a vivir a Aranjuez… no viviríamos tan lejos! :-P

  4. zordor Says:

    Muy buenas las reflexiones, así como el diálogo generado por aquí. Jaime siempre deja comentarios de calidad ;)

  5. Marisa Says:

    Estoy de acuerdo con Jaime. A lo mejor debería probar… XD

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