El Metro de Madrid. Sí, el mismo cuyo eslogan reza “Metro de Madrid vuela”, aunque lo más cerca de volar que he estado ha sido en las mañanas cuando los vagones van tan llenos que mis pies apenas rozan el suelo… En fin, tema aparte. Pero resulta que nuestro querido transporte que siempre tiene alguna línea en obras (o 2 o 3 a la vez para darle más emoción al asunto), que se va parando en cada estación mil minutos justo el día que más prisa tienes, que le falla el aire acondicionado en pleno mes de julio… me ha dejado hoy totalmente anonadada, casi se me saltan las lágrimas de la emoción y todo.
Como siempre, primeros de mes y Paloma sin su correspondiente abono transporte porque siempre se le olvida y lo deja para el ultimísimo momento. Ya preparada para aguantar una de las larguísimas colas de toda la gente olvidadiza y huevona en general, se dirige hacia la máquina rogando que por favor no esté estropeada la de pagar con tarjeta (vaya casualidad que siempre se estropean las máquinas a principios de mes…) Y para su sorpresa, cuando no había ni sacado la cartera un hombrecillo trabajador del Metro la aborda y le da gratis un billete de un viaje especial diciendo que como sólo hay una máquina en funcionamiento que utilice ese billete y así a la vuelta ya puede comprar su abono “con más tranquilidad”. Con los ojos abiertos como platos, incrédula ante tanta eficacia o eficiencia (nunca llegué a entender bien los matices), Paloma se dirige al andén donde descubre que a varias personas les han dado el típico justificante por retraso (supongo que por esperar en las máquinas expendedoras). Algo falla, no puede ser todo tan perfecto, seguro que al montarse el metro se queda parado en mitad de un túnel durante media hora y sale la típica voz “Atención señores clientes, Metro de Madrid informa…” (que por cierto, ¿os habéis fijado que hemos pasado de ser “señores viajeros” a ser “señores clientes”? Desde luego, con lo romántico que quedaba sentirse viajero cada mañana al ir al trabajo y ahora somos simples compradores, igual que cuando vamos a comprar cuarto y mitad de chopped).
Vuelvo al trabajo después de unas semanas de desconexión y vuelvo a mis apasionantes búsquedas por internet. Por enésima vez en los últimos años retomo mis consultas de las páginas de vivienda del Ayuntamiento de Madrid y de la Comunidad de Madrid con sus correspondientes Planes Jóvenes de ayuda a la vivienda… Sí, sí, las páginas son muy bonitas, colores atractivos, fotos preciosas con jóvenes sonrientes en casas nuevas, un montón de enlaces a todas las distintas secciones (requisitos para inscribirse, tipo de sorteos, tipología de viviendas, etc.). Todo parecería perfecto si no fuera porque por mucho que elaboren planes de vivienda y lo tengan organizado al milímetro si no existe la materia prima no tiene razón de ser. Es decir, que no hay pisos. En el caso del IVIMA de la Comunidad de Madrid los últimos sorteos se realizaron en el año 2008 pero todos fueron en municipios fuera de Madrid Capital. Y ahí viene mi segunda reflexión. Es muy bonito ser de la capital, ver el Pirulí cada mañana y tener todos los servicios concentrados en nuestra ciudad (y todos los atascos, los turistas y los precios caros). Pero a la hora de acceder a servicios de atención al ciudadano, los madrileños (del municipio de Madrid) estamos en total desventaja. Partimos de la base de que somos muchos más, es una realidad y contra eso no se puede luchar. Ahora bien, por lo general cuando nosotros queremos acceder a planes de vivienda de otros municipios (por ejemplo, Rivas Vaciamadrid) no podemos porque debemos estar empadronados allí desde hace un determinado número de años o bien haber estado trabajando allí durante otros tantos. Sin embargo, los residentes de estos municipios sí que pueden optar a las viviendas de Madrid capital. Conclusión: somos tropecientos mil para tres casas. Es cierto que el suelo disponible en Madrid capital escasea más que en municipios de las afueras pero quizás estos planes de vivienda deberían centrarse más en la rehabilitación de inmuebles ya existentes y en el aprovechamiento de espacios. Tal vez los planes que debería elaborar el gobierno deberían ser contra la especulación y para reinvertir en lo que ya tenemos (por ejemplo, en las obras a medio hacer o medio vender de las constructoras e inmobiliarias afectadas por la famosa crisis).
No hay ninguna reflexión concreta, simplemente un desahogo y a ver si con el nuevo Plan Joven 2009-2012 de la Comunidad de Madrid de verdad salen nuevas viviendas… ¡Ay, Espe, cómo nos la lías siempre!
Ella pasaba por allí cuando de pronto escuchó una voz que cantaba. Una voz con estilo y gracia. Una voz que la atrajo. Esta voz pertenecía a un joven, a un total desconocido para ella. Pero su canción la cautivó y se detuvo a escuchar… A medida que iba descubriendo cada una de las palabras que salían de aquella boca, algo se le desgarraba por dentro, algo la iba matando lentamente… Sintió cómo el rubor invadía su rostro al descubrir que aquel muchacho estaba cantando su vida, igual que si estuviera leyendo una a una todas sus cartas y contando sus intimidades más profundas. Rezó y rezó para que se detuviera pero la canción continuaba y aquel joven seguía narrando su vida con aquellas palabras, desgarrando su dolor y matándola suavemente. Parecía conocerla perfectamente y entonces, miró hacia donde ella se encontraba y fue como si no la viera. Su voz siguió entonando esa canción alto y claro y con ella todos los secretos de su alma…
A veces no nos paramos a escuchar con detenimiento las canciones y no sabemos la cantidad de historias que encierran que nos estamos perdiendo…
Siguiendo la línea de uno de los blogs de mi hermano, “Mi vida en bits“, creo que me uniré a la corriente minimalista de los blogs y así no tendré que esperar a tener algún gran evento que relatar para poder publicar algo nuevo en mi ya casi abandonada página. El caso es que como yo de informática tengo poco, he aparcado los bits y los he cambiado por bites que me gustan más y, como de traductora sí que tengo algo, pues por arte de magia mi vida en bites se ha convertido en Mi vida a mordiscos.
Y así sin más, iré dando pequeños mordisquitos para evitar posibles atragantamientos y empachos. ¡Que aproveche!
¿Qué pasa cuando te amordazan?
Que no puedes hablar.
¿Qué pasa cuando no puedes hablar?
Que no puedes expresar libremente tus pensamientos.
¿Qué pasa cuando no te puedes expresar libremente?
Que no eres libre…
Si os dijera que los tiempos de la censura ya quedaron atrás y que sólo forman parte del recuerdo o que la universidad es una fuente de librepensantes y un medio abierto, tolerante y diverso, me creeríais. Bueno, aunque alguno soltaría una risita sarcástica y pensaría para sus adentros ‘Ojalá’. Porque al menos esto es lo que debería ser en los tiempos que corren (que ya estamos hablando del s. XXI…) y en el país en el que nos encontramos (estado social y democrático de Derecho).
Pero parece ser que es verdad que del dicho al hecho hay un trecho y prueba de ello es que en tal lugar como la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM, la censura ha vuelto y no se ha andado precisamente con chiquitas. Resulta paradójico pensar que una facultad justamente de información ponga trabas a la libre comunicación y expresión de las ideas.
Merche era una trabajadora de la limpieza de este centro (y sí, he dicho era) y tenía un blog (sí, he dicho tenía) llamado ‘Desde el mocho de Marcelina’. En este blog personal Merche dio vida a Marcelina, una tortuguita de trapo que encontró abandonada en una de las aulas de la facultad, y a través de ella expresó diversas opiniones. Opiniones que al parecer no debieron de gustar a alguien lo suficientemente importante ahí dentro y acabaron propiciando el cierre de dicho blog. Si bien es cierto que la situación anda algo candente en temas universitarios con el controvertido Plan Bolonia, ¿qué podría decir una simple tortuga para que la amordazaran sin piedad de la noche a la mañana?
No lo sé, pero Marcelina perdió su blog y Merche su puesto de trabajo (bueno, fue trasladada a otro centro donde su mocho irreverente no pudiera alcanzarles).
A mí particularmente me sorprende bastante que puedan censurar un blog de esta manera y creí que esto sería algo cuando menos ilegal y poco común pero, una vez más, no te acostarás sin saber una cosa más. En el año 2007 se aprobó una ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información, que viene a decir que cualquier persona competente (partidos políticos, administraciones, ¿universidades?…) puede cerrar una web cuando el contenido no sea de su agrado y solicitándoselo “amablemente” al autor de la misma. (Un poco más y mejor contado en: http://www.internautas.org/html/4569.html)
Pero bueno, Marcelina parece ser una tortuga valiente y no se ha callado, así que si googleáis un poco daréis con ella fácilmente. Y aunque yo no soy nadie importante y apenas me lee gente, quizás algún día tenga que decir algo así como:
Este blog se censurará autodestruirá en 5 segundos.